Un referido puede ayudar a que tu experiencia llegue a la persona correcta, pero nadie está obligado a recomendarte. En lugar de pedir trabajo a un contacto que apenas te conoce, empieza por una conversación concreta. En Lima, esa relación puede venir de un excompañero, una comunidad profesional, una universidad, un cliente o un contacto de segundo grado en LinkedIn.
Elige a quién escribir y por qué
Busca a alguien que conozca el área, la empresa o el tipo de puesto que te interesa. Revisa su trayectoria pública y encuentra un punto real en común. No hace falta fingir cercanía: basta con explicar en una línea por qué su experiencia te parece relevante y qué estás tratando de entender.
Pide orientación antes de pedir una recomendación
Un primer mensaje puede decir: “Hola, [nombre]. Vi que trabajas en [área/empresa]. Estoy evaluando puestos de [especialidad] y me interesó tu experiencia en [detalle real]. ¿Tendrías 15 minutos esta semana para contarme qué habilidades se valoran más en el equipo? Entiendo si no tienes tiempo”. Personalízalo; no lo copies en masa.
Si ya conoces a la persona, puedes ser más directo: “Estoy postulando a [puesto] y creo que mi experiencia en [logro relevante] encaja con [requisito]. ¿Te sentirías cómodo compartiendo cómo es el proceso o, si lo consideras apropiado, recomendándome?”. Deja espacio para que diga que no sin presión.
Adapta el mensaje al canal
- LinkedIn: contexto profesional y una pregunta concreta; evita una biografía larga.
- WhatsApp: úsalo si ya existe una relación o te dieron permiso para escribir.
- Correo: explica el motivo en el asunto y mantén el cuerpo en pocos párrafos.
- Después de una conversación, agradece y cumple cualquier acuerdo de seguimiento.
Haz seguimiento sin convertirlo en presión
Si no recibes respuesta, espera varios días hábiles y envía un único seguimiento breve. Si tampoco responden, cierra el contacto con respeto y continúa con otras vías. No etiquetes a la persona repetidamente ni envíes tu CV sin preguntar.
Si alguien acepta recomendarte, facilita el trabajo: comparte el enlace exacto de la vacante, tu CV adaptado y dos o tres razones verificables de tu encaje. Después informa el resultado y agradece, incluso si no avanzas. La relación profesional vale más que una sola postulación.
Construye una red antes de necesitarla
Reserva un momento cada semana para reconectar con una persona, comentar una idea útil o participar en una comunidad de tu sector. Una red activa no se arma el día que necesitas salir de un puesto. Se sostiene con intercambios genuinos: compartir información, presentar a dos personas cuando tiene sentido y cumplir lo que prometes.